Me mandaron a la mierda hace pocas semanas; me rectifico, me mandaron a la "mismísima" mierda hace pocas semanas. Nada es perfecto. Las cosas son difíciles cuando se es tan distinto o se está muy lejos. Mónica es muy distinta a mí y, además, en aquella ocasión yo estaba muy lejos de ella. La frustración por la ausencia nos hacía "hipersensibles". Somos distintos en todo y eso crea, a veces, cortocircuitos: a ella le encantan las baladas y yo soy rockero de pura cepa; ella es religiosa yo agnóstico; ella cumple las reglas y las leyes yo soy un nihilista; ella es dormilona y yo duermo nada; ella detesta los cigarrillos y yo los fumo; bebo café negro y ella tiembla ante él; ella iba a la parroquia y yo a bares por la medianoche; ella ve novelas y yo devoro libros; ella es chiquita y yo grande; ella es reservada y yo un libertino; ella es renegona y yo afable; ella fue buena estudiante y yo siempre fui uno malo; ella es bella y yo una bestia. Somos distintos en todo y eso realza más el aura utópica de nuestra relación. Sí, somos muy distintos y creo que si fuésemos iguales estaríamos muy aburridos el uno del otro o ya me hubiese mandado a la mierda mil veces. Todo lo contrario, la he amado mil veces y ella besado un millón. NO! no somos tan distintos ambos buscamos lo mismo: queremos llegar a viejitos juntos y cuando muera ella me cremará y cenizas esperaré a que me dé el alcance, y cuando ella lo haga esparcirán mis cenizas sobre su cuerpo y me enterrarán junto a ella -no quiere ser cremada- para siempre. Tan distintos no somos: nos amamos.
jueves, 27 de enero de 2011
Cap. IV
Me mandaron a la mierda hace pocas semanas; me rectifico, me mandaron a la "mismísima" mierda hace pocas semanas. Nada es perfecto. Las cosas son difíciles cuando se es tan distinto o se está muy lejos. Mónica es muy distinta a mí y, además, en aquella ocasión yo estaba muy lejos de ella. La frustración por la ausencia nos hacía "hipersensibles". Somos distintos en todo y eso crea, a veces, cortocircuitos: a ella le encantan las baladas y yo soy rockero de pura cepa; ella es religiosa yo agnóstico; ella cumple las reglas y las leyes yo soy un nihilista; ella es dormilona y yo duermo nada; ella detesta los cigarrillos y yo los fumo; bebo café negro y ella tiembla ante él; ella iba a la parroquia y yo a bares por la medianoche; ella ve novelas y yo devoro libros; ella es chiquita y yo grande; ella es reservada y yo un libertino; ella es renegona y yo afable; ella fue buena estudiante y yo siempre fui uno malo; ella es bella y yo una bestia. Somos distintos en todo y eso realza más el aura utópica de nuestra relación. Sí, somos muy distintos y creo que si fuésemos iguales estaríamos muy aburridos el uno del otro o ya me hubiese mandado a la mierda mil veces. Todo lo contrario, la he amado mil veces y ella besado un millón. NO! no somos tan distintos ambos buscamos lo mismo: queremos llegar a viejitos juntos y cuando muera ella me cremará y cenizas esperaré a que me dé el alcance, y cuando ella lo haga esparcirán mis cenizas sobre su cuerpo y me enterrarán junto a ella -no quiere ser cremada- para siempre. Tan distintos no somos: nos amamos.
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